martes, 7 de julio de 2015

The Girl Groups- The best of the girl groups Vol. 1 y 2 (1990)



“Lo primero que voy a hacer es sacar esta música” dijeron mientras sonaba “My Guy” de Mary Wells. Lo que pensé en ese instante fue: «sacar ésta música para no poner música». Ese es el problema en Spotify: todos se creen que saben de música porque pueden cliquear y reproducir una lista de reggaeton. El incidente se dio en mí trabajo, yo les había hecho una caricia en los oídos y en especial al alma, pero nadie pareció notarlo, inclusive horas después escuche: “menos mal que cambiaron la música porque me estaba durmiendo”. Asumo el error, es mi culpa intentar darle a la gente más de lo que se merece. También está el hecho de que a la gran mayoría de la gente no le gusta la música. Si se le pregunta a una persona si le gusta la música, seguramente conteste sí. Al instante si se le repregunta qué es lo que le gusta, va a contestar cualquier cosa: la letra de la canción, el pelo del cantante, las tetas de la vocalista; nada que tenga la menor relación con la música.

lunes, 29 de junio de 2015

Juan Peralta - La vida es un arma (2015)



Este disco iba a ser una cosa que al final no fue. Disco, casi un arcaísmo, como decirle televisión a una serie de Netflix. Ya ni siquiera se precisa grabadora de CD para publicar un... conjunto de canciones. No hay LP, ni EP. Ni siquiera P. Sin copyright, ni copyleft, ni copynada. Una soledad de no ser ni Esquizodelia, ni Estampita, ni Nikikinki. El fantasma de Myspace. Bienvenidos a la generación bandcamp.

lunes, 8 de junio de 2015

Comunismo Internacional - No hay leche en el corazón de la muerte (2015)


Estaba escribiendo un post sobre el disco “Abre” de Fito Paez y algo me detuvo. Uno de los tres discos que comunismo internacional va a sacar este año. Tire todo a la puta y me puse a escribir sobre el. Cambie de vereda para adentrarme seguramente en una escucha mucho más sugerente y trascendental. En una mutanteada. Espero.

El disco se llama “No hay leche en el corazón de la muerte”. Perfecto. La muerte sabemos no tiene corazón, no es algo tangible con órganos y eso, y los corazones no tienen leche, tienen electricidad, tejido adiposo o muscular no se, pero no leche. O sea que desde el vamos nos encontramos con una construcción seguramente enferma y sin sentido.

lunes, 25 de mayo de 2015

Jacques Brel – Ne me quitte pas (1972)




Se precisa un genio especial para trabajar con lo cursi y no ser cursi. Pienso en las delicadas perfecciones de Douglas Sirk, en algunos versos de Julio Herrera, en las canciones de Jacques Brel. Es difícil hacer una canción llamada “No me dejes” y eludir el ridículo. No es fácil cantarla en un primer plano intimísimo, completamente sudado y al borde del llanto, y no hacer el ridículo, tampoco [ver: https://www.youtube.com/watch?v=NhpHMmnGXOA].

lunes, 18 de mayo de 2015

Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota - La mosca y la sopa (1991)


La mosca y la sopa fue el primer disco de los redondos que escuché. Había escuchado temas desperdigados pero nunca un disco entero.

Me acuerdo que en los cumpleaños de quince, siempre cerca del final, pasaban “Mi perro dinamita” y “Un poco de amor francés” y todos nos volvíamos locos. Así que una noche de esas, medio borracha, le pedí a un compañero de clase que me prestara algún casete. “Cuidámelo”, me dijo al lunes siguiente, mientras metía La mosca y la sopa dentro de mis manos. Yo asentí con la cabeza.

Apenas llegué a casa, me encerré en el cuarto y lo escuché: una, dos, tres veces. “Salando las heridas” fue el tema que amé desde el principio. Cerraba los ojos y movía la cabeza al ritmo de la música. Había encontrado algo. Me había encontrado. ¿Yo? Yo, ricotera.

lunes, 11 de mayo de 2015

John Broomhall - Transport Tycoon Deluxe Soundtrack (1994)


Cuando era chico, martes y jueves de Durazno, tenía un poco más de una hora entre la clase de inglés y de informática. Entonces me tocaba caminar solo –pequeño triunfo de libertad de pueblo–hasta la casa de unos amigos de mis padres y esperar ahí para después cruzar la calle e ir al Instituo de Informática Viñales (Artigas casi Lavalleja). Lo que más recuerdo es ese rato en que tenía para mí solo la PC de la casa, más linda y con programas más misteriosos que la mía, capaz que porque a esa la podía usar solo cada tanto. Entre otras maravillas había un juego de transporte. Uno de esos de armar una empresa y llevar carga de un lugar al otro en trenes (siempre me fascinaron, capaz que porque siempre leía sobre ellos y acá parecía que no existían más allá de las vías casi siempre desiertas y en silencio). Nunca entendí demasiado cómo jugar, entre el inglés cerrado –en ese entonces yo apenas contaba con el conde de Plaza Sésamo– el tutorial que solo las últimas veces descubrí y terminé por repetir una y otra vez en la esperanza de lograr algo más cuando empezara la partida. Ahora que vuelvo a ese recuerdo me doy cuenta que misteriosamente tiene apretado el botón de mute, apenas recuerdo algún sonido de locomotora, una bocina apagada pero nada más.

lunes, 4 de mayo de 2015

Sleater-Kinney - No Cites To Love (2015)


En los años noventa el programa Dínamo de X FM tenía una sección que se llamaba ‘Perdedores pop’, en ella se presentaban algunas bandas o músicos que por alguna razón no habían conseguido el éxito merecido. No recuerdo quienes formaron parte de ese espacio, solo recuerdo quien abrió el segmento: Otis Redding, polémica elección (aunque compartida), porque el dios de ébano murió poco después de grabar ‘The Dock Of The Bay’, y no conoció la canción terminada, ni el éxito que la canción logró internacionalmente que lo hubiera convertido en un artista global en vida. De esos casos, me viene a la mente Big Star como grandes perdedores, con un sonido que tenía todo para llenar estadios. Pero no quiero referirme a perdedores, quiero referirme al triunfo inesperado de Corin Tucker, que si fuera por su voz ya tendría todas las credenciales para ser destacada. Ésta mujer integra Sleater-Kinney, una banda incendiaria que en 2015 volvió para que le devuelvan lo que le pertenece y aún más. A finales del año pasado, la noticia me invadió y me llenó de alegría, ya que mi fanatismo por la banda se acrecentó casi en el momento en el que se separaban.