¡Buenas noches, ladies and
gentlemen! ¡Bonsoir! Sean bienvenidos a milnovecientosnoventayseis,
el año más feo, más triste, más mierda del mundo. Me mudé y me
cambiaron de escuela, se murió mi abuela y a los dos días mi abuelo
y me descubrieron un problema en la columna que derivaría en
interminables clases de natación, un horrible corset de plástico,
una barra de titanio atornillada en 5 vértebras, y una costilla y un
cacho de cadera menos. El 96 se estaba jugando todas las cartas
para convertirse en una pesadilla, para traumarme, para ser tema de
conversación en sesiones de terapia años más tarde. Pero mi
hermano Nico se compró un minicomponente.
