No fue en el `94, que escuché Grace
por primera vez, si no varios años después. Por casualidad, en un
cuarto ajeno, de a pedazos, y me acuerdo que me pareció tan
glorioso. Una tortura exquisita. No recuerdo cuando, ni cómo, pero
sé que lo escuché casi compulsivamente en el correr de esos meses.
Me lo dedicaron. También está eso.